viernes, 24 de marzo de 2017

La Verdad

Quien sigue su verdad se encuentra siempre con dos (y más) obstáculos.  Lo que no sabe que existe y lo que oculta de si mismo.
Yo soy de la creencia que en el discurrir de la vida, cuando nos movemos, entendemos cosas que de alguna forma ya estaba allí, eso ya lo sabíamos, pero no estábamos listos para verlo, nos ha costado mucho mantener una cierta situación de confort como para salir de ella y ponerse a prueba.
Hay quienes piensan que siempre tenemos que tener alguna incomodidad, incluso autoimpuesta, como por ejemplo, ir al gimnasio para estar en forma.  Hacer deporte en si mismo es un coñazo, pero el resultado que produce es reconfortante desde el primer día.  Pero ¿Cuántas vueltas le damos antes de salir de casa para hacer ejercicios?
Lo que pasa con la verdad es que apesta, como la basura, o como un perfume, no hay manera de ocultarlo, ¡y cuando sale a la luz hay que hacerle caso! , porque tarde o temprano, te zarandea o de da la bofetada, depende de lo podrida que esté.
Lo bueno de la verdad es que una vez que has hecho limpieza de lo que es y lo que no es, empiezan a destilar los perfumes y fragancias, pero a la vez estos fulgores pueden pasar desapercibidos por uno mismo.  Muchas personas maravillosas no son conscientes de que lo son, del brillo que despiden,  y eso las hace aún más hermosas, ellos son poseídos por su propia belleza.
Lo bonito de hacer limpieza es que lo que realmente es nuestro, permanece, más brillante que nunca, imperecedero.

Busca siempre la verdad, aunque haya que limpiar primero para ver su brillo.

1 comentario:

  1. Para controlar la verdad esta la diplomacia, es la que viene a ser el dispersor o el cuentagotas de esas verdades que para unos es una maravilla y para otros es tan penetrante que insulta.

    ¿Ahora como ser diplomáticos con nosotros mismos? no hay manera de controlar lo que pasa por nuestra cabeza al vernos al espejo, o al sentarnos en un bus, mirar por la ventana, y de nuevo allí estamos nosotros, entre el pasar de la gente, los edificios o los arboles, frente a nuestra nariz, allí esta nuestro reflejo, en la ventana y también en el mundo exterior.

    ¿Cómo controlamos esa fiera autocritica? o será que ¿mejor andamos en la vida flotando en una nube? Como todo siempre es mejor el equilibrio, y entre el autoengaño en el cielo y las fauces de los leones al fondo del abismo lo mejor es meditar y calmar esa mente, escuchar el corazón que siempre te guiara por ese camino empedrado de verdades que te golpearán el rostro al tropezar en tus errores.

    Es así como estas palabras fueron escritas para todos ustedes, soltando las verdades, que cuando vienen del corazón siempre tienen un perfume de rosas.

    Gracias a mi hermana espiritual Sibyl por brindarme la chispa, para también salir del closet (post anterior) y escribir unas palabras en su blog, que a su vez me han dejado ese saborcito dulce que dejan las verdades al salir de tu interior para compartirlas al mundo.

    Amor y Luz para todos

    Manu

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