jueves, 14 de agosto de 2014

Cuanto más lo deseamos, más lo alejamos

¿Han escuchado aquel dicho: "no muestre el hambre, porque el que muestra el hambre no come" ?
Es gracioso y bastante acertado, no solo en "eso" a lo que se refiere, sino también en todos los aspectos de la vida, basta con que te empeñes en una idea para que ella salga huyendo de ti, y tu detrás, hasta que te agotas, la sueltas, y ella decide venir a ti, mansa y dispuesta.
Otro ejemplo claro, cuando no tienes dinero, que difícil es conseguirlo, pero cuando tienes, de una u otra forma, siempre llega más.
Cuando estas solter@ no levantas ni el polvo al caminar, cuando consigues pareja, salen los muertos de sus tumbas, arrepentidos a decirte cuanto significabas para ellos, que tú eras el/la mujer/hombre perfect@, que en realidad, no te supo valorar.
Pues es un fenómeno que me he dispuesto a analizar, para utilizarlo a mi favor y quiero compartirlo
Los budistas dicen que El Deseo es una fuente de sufrimiento, la gente siempre habla de "manejar las expectativas", otros dicen que soñemos y soñemos que de los sueños han nacido grandes creaciones, otros dicen que de sueños no se puede comer.
El deseo en si no es un problema, ni las expectativas, ni los sueños, realmente el problema es la necesidad y la ansiedad, ese gran parásito que carcome las entrañas y te chupa la vida, si, la ansiedad y la necesidad.
La ansiedad yo la defino como un estado de desesperación producto de la creencia de que algo es escaso y de que sin ello no podremos existir. Esta desesperación es un gran movilizador, ¡vaya que si!, nos mueve a vivir la vida en un frenético disparate, excitada y sin sentido, tropezándonos entre nosotros, haciéndonos chocar y caer.
Yo recuerdo muchos momentos en que he sido presa de esa bestia interior que me ha devorado por dentro y me ha hecho pasar vergüenzas ante mi misma primordialmente, una y otra vez.
Pero he encontrado la solución, basta con no "querer" algo para que ese algo se manifieste... Y no es que no se puedan tener deseos, aspiraciones, sueños, expectativas; aquí lo importante es que ese deseo No parezca un deseo... ¿Curioso no?



¿Cómo se hace eso?

Hay varias perspectivas de ver este asunto, yo seleccionaría algunas como:
1. Si quieres algo, déjalo ir; si vuelve siempre fue tuyo...
Sip, exactamente esto, déjalo ir, amalo, prefiérelo, pero suéltalo, como alguien que lo tiene todo, este tipo de persona que vive con abundancia puede tal vez preferir algo mas no necesitarlo, es esa la clave, prefiere.
2. Un poco de actuación viene bien de vez en cuando, actúa como si ya lo tuvieras. Y no se trata de mentirte, los mejores actores viven su papel, se involucran con sus personajes, lo hacen suyos. Es tu turno de salir a escena.
3. Expectativas, ¡son imposibles de no tener! Porque de todo hacemos juicios, porque es nuestra forma de interpretar el mundo desde nuestro lente interior. Pero, si sabemos que nuestro lente a veces puede distorsionar la realidad, hay que ajustarlo tantas veces como se necesite; y a su vez, entender q es natural que la fórmula del lente tenga que ser cambiada, y no tomarse los juicios tan en serio. Mi forma de ver las cosas es solo Mi forma de ver las cosas, pero las cosas son como son. Así que entonces, ajusta.
4. Vive cada momento como viene con total intensidad, vívelo sin mirar ni adelante ni atrás, eso sí, vívelo por partes, cada partecita a la vez. Como quien se come un delicioso plato de comida y lo saborea lentamente, si te lo comes rápido, se irá rápido y quedarás con hambre. Sáciate de cada momento en tu día, en cada experiencia que vivas, haz cada momento tuyo, y da gracias por ellos.
5. Proyéctate: mira tu objetivo macro, la persona que quieres mirar en el espejo, mira cómo quieres irte a dormir todas las noches y cómo quieres despertar cada mañana, observa esa persona que un día morirá de viejito y en su lecho de muerte pensara: ¡que buena vida tuve! Luego de saber que quieres ser, haz cosas que te acerquen a esa meta, haz TODO lo que tengas que hacer para ser eso que quieres.
6. Todo lo que hagas, hazlo con gozo, con disfrute, porque cuando la estas pasando bien, el tiempo se va volando y las distancias se acortan. Si para llegar a esa meta tienes que terminar enfermo y solo, creo que de viejito no morirás feliz... Así que, acompáñate de todo lo que te encanta, de la gente, momentos, música, actividades, cosas, mascotas, situaciones, etc. que te hagan sentir pleno, armonioso, que te saquen sonrisas. Incluso, si quieres algo y eso te pone mal, piénsalo de nuevo, hazlo de nuevo, pero esta vez de forma que lo puedas disfrutar.
7. Mira todas las cosas que sin pensarlo mucho, sin planificar, sin esfuerzo, has logrado, ellas ya te pertenecen, y un día las pensaste, y otro, están en tu vida para siempre, si así tu lo quieres, claro. Observa tus logros, mira lo que si has logrado y cómo han sucedido. Nos dicen mucho que las metas se logran con esfuerzo... Hay un esfuerzo más grande que casi no hacemos, que es entrenar nuestra mente para que trabaje a nuestro favor y no en contra.
8. Entrena tu mente a que lo que tu decidas es ley y se cumple. No importa cuánto revoloteen ideas en contra, una decisión tomada es irrevocable, aunque siempre puedes cambiar de opinión, por otra idea irrefutable. Puedes comenzar por poner pensamientos agradables en ella, de todos modos, es más divertido que las películas de drama que nos inventamos en nuestras cabezas y a las que muchos somos o hemos sido adictos toda nuestra vida, y si, esto va contigo, tú eres o has sido un adicto al drama.
9. La razón está sobrevalorada, no pienses tanto y sólo siente, siéntete, hay cosas que la razón no puede explicar, hay cosas que no se pueden medir, categorizar, seccionar, expresar con palabras, la razón no las procesa, no es su área de competencia, usa todos tus sentidos, ¡para eso los tienes! Y siente, siente mucho y deléitate con ello.
10. Eso que deseas, dalo, tanto como puedas, eso crea en tu pensamiento, sentimiento y acciones una reacción de que eso que quieres ya lo tienes. Y cuando tienes mucho de algo, siempre vuelve más. Recrea esa sensación de plenitud en tu vida.

La clave en este proceso de alcanzar nuestras metas es querer con placer, no querer con angustia, con miedo, con dolor, con soledad... Quiere con amor y felicidad, y un día, mas pronto de lo que crees, te verás siendo y viviendo todos los días tu sueño hecho realidad. Y ojo, ten cuidado, porque muchas veces nos descubrimos siendo ahora mismo eso que tanto hemos soñado ser, mírate, de tanto correr tal vez no has visto que ya llegaste a la meta.

¡Bendiciones!

Sibyl


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