martes, 2 de septiembre de 2014

En Resumen:

En Resumen:
Tener que salir de mi país me enseño a reconocer lo afortunada que soy de vivir en una situación mejor, y a extrañar cada aroma, cada sabor, el Ávila, mis playas, la gente
Tener que ingeniármelas para ganar dinero me enseño que en realidad el dinero no es tan importante, porque nunca ha faltado comida en la nevera, y siempre hay una noche linda para ver las estrellas.
Tener que buscarme un trabajo que no tiene nada que ver con todo lo que he estudiado y se hacer, me enseñó humildad para trabajar duro por mis sueños.
Tener que ver a mi mamá, hermano y ahora mi papá luego de 8 meses sin vernos, y luego verlos irse, me enseño a valorar a mi familia y lo importante que son en mi vida.
Tener que vivir con un compañero de piso que me cae mal, con el que sólo hablo eventualmente, me enseño a respetar y a aceptar al otro tal como es.
Tener que pasar tanto tiempo sola, sin tener a alguien a quien decirle "Buenos días!, ¿cómo estuvo tu día?, buenas noches!" me enseño a valorar mi soledad, y a reforzar mi vínculo conmigo.
Tener que pasar por desilusiones amorosas me enseñó a valorarme más como mujer, a cuidarme más, a no permitir que cualquiera entre en mi vida, que el que entre, tiene que ganárselo!
Tener que dejar de hablar con amigos porque dejamos de compartir las mismas opiniones, me enseño a respetar las mías propias, y a reafirmar quien Yo Soy
Tener que ser rechazada me enseño a reafirmar quien Yo Soy
Saber quien No Soy, me enseño a ver quién soy y quien quiero ser.
Tener que hablar por whats app con mis amigos me enseño a valorar cada palabra de su tiempo, cada gesto, cada emoticón, cada foto, me enseño a sentir su energía.
Tener que irme de mi país me dio la oportunidad de hacer amigos nuevos de distintos países y lenguas, pero todos compartiendo una misma energía.
Tener que cambiar de continente me enseño a valorar al latinoamericano, con su gentileza y forma de ser tan sencilla y fácil de tratar.
Tener un corte de cabello que quedó más corto de lo esperado me enseño a reconocer mi belleza, a ver más mi rostro, y a ver que me gusta mi rostro! que sonrío más, que estoy cómoda, que soy natural.
Tener que venirme a España me enseñó lo grande que es el mundo!

Tener que aprender esto me da ganas de compartirlo, porque los retos no dejan de ocurrir, pero vaya que enseñan!
¡Vamos que sí se puede!

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