lunes, 26 de octubre de 2015

Si tengo éxito, ¿por qué siento ganas de llorar?

Muchas veces me reproché a mi misma el ser inconforme, el no ser lo suficientemente agradecida por sentir un nudo en la garganta cuando estoy teniendo éxito...
Y es que estos logros nunca fueron gratuitos, por todos pagué, por todos di más que dinero, puse mi fe y muchas veces mi "no fe". Por ellos inverti y arriesgue y por ellos pague y pago las consecuencias de mis aciertos y errores, porque al arriesgarse, al ponerse en la línea de fuego, o sales vivo, o mueres, sólo están estas dos opciones.

Y cuando muere una parte de ti y otra vive en paralelo, es como estar de duelo y a la vez celebrar una fiesta... !El corazón se estira y se encoge tantas veces que le salen agujetas!

Sentir placer por un logro donde han habido bajas en el camino, que recuerdo con gran tristeza, pero hay que ser valientes, caminar al escenario y cantar una nueva canción, y si, no olvidar sentir placer, que las heridas no nos roben sensibilidad.

Esto es lo que querías, ¿no?... Me digo a mi misma...

Cómo para seguir con el empeño de querer y desear cosas, pero aquí lo más importante es saber que si voy a recibir el disparo, más vale que sea por el deseo más profundo de mi corazón, uno por el que valga la pena vivir o morir.

Después de esta, comandante ¿cuál será la siguiente batalla?

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